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Tu horóscopo diario gratis 2019

Miedos y temores de Capricornio

Los nacidos bajo el signo de Capricornio son personas meticulosas, responsables, amorosas y trabajadoras. Estas personas creen que los sueños se merecen; y que sólo se consiguen con trabajo duro y con dedicación. Son muy serenos ante las tempestades, se guardan las pasiones como el horno preserva su caldera; sin embargo cuando estallan son terribles. Sin embargo, hay cosas a las que temen hasta los mas valientes; entonces ¿Cuáles son los miedos y temores de Capricornio?.

Estas personas saben enfrentar los problemas con un sentido práctico. Son seres honestos y leales, y dan todo por sus amores y por sus amigos. Sin embargo guardan un miedo del que no siempre sale airosos.

Así que, ¿A qué le temen los Capricornio?. Es común que los Capricornio se endilguen la carga de sacar adelante a comunidades enteras. Pero, es tal su talento y su vocación de servicio que no tienen trabajo en ser quien son; brindando apoyo a las personas.

Por tanto el mayor miedo de Capricornio es el fracaso, por todo lo que implica para quienes de ellos dependen. Así que no toleraran la idea de que quienes aman sufran privaciones o dolor. Ya que su miedo al fracaso es algo más que un temor a la falta de éxito y realización. Así que su mayor miedo sera que toda una parte del mundo desaparezca con ellos.

Sin embargo toda esa generosidad se puede convertir en un veneno que les destruye. Así que el amor puede ser el peor de los infiernos para ellos; solo si el ser amado se queda en el camino por un fallo cualquiera.

Y es debido a este miedo, que se sobredemandan y suelen acabar agotados cada día. No hace falta hace méritos para sacar partido de un Capricornio.

Entonces, ¿Cómo puede vencer este miedo Capricornio?. Pues, desde luego que no hay nada malo en el miedo al fracaso. El problema es cuando este miedo nos expone a situaciones poco gratis; con el medio que nos rodea, y con aquellos a los que consagramos nuestra vida.

Así que Capricornio tiene que aprender a dar bien por bien. También debe aprender a luchar sus luchas por sí y para sí; debe disfrutar de sus fracasos, de los que se aprende mucho, y de sus éxitos. Y eso implica tomar las riendas de su vida, y cabalgar por el gusto de hacerlo; no para arrastrar la carreta de otros.